1 de junio de 2013

Merels / Nine Men Morris



En el templo de Qurna ubicado en el Valle de los Reyes en lado oeste del Nilo a la altura de Luxor (antigua Tebas) en el Alto Egipto, están dibujados en una laja de piedra colocada en el techo, siete diagramas que se presume fueron labrados allí por los obreros que construían el templo, antes de que se colocara la piedra en el techo, y fuesen utilizados por ellos para jugar, ya que las mismas configuraciones han sido utilizadas en muchas partes del mundo como tableros de juego.


La palabra Merel es derivada del Latín merellus que significa “marcador”. La palabra ha tenido diversas modificaciones en inglés y en una de ellas tomo la forma de Morris.  Por otra parte la palabra “mill” significaba hacer una alineación, lo cual es el objetivo del juego, posteriormente se le dio la traducción actual como “molino”. En un molino es necesaria la alineación de sus tres elementos principales en torno al eje: la rueda horizontal con paletas donde choca el agua que lo hace girar, luego sobre la superficie de trabajo descansa la piedra inferior del molino centrada en el eje por sin movimiento y finalmente la piedra superior atada al movimiento del eje. Para que el molino funcione correctamente es indispensable alineación de estos tres elementos.
De estas modificaciones y aceptaciones lingüísticas,  proviene que a la versión de 9 piezas por jugador se le conoce en inglés como “Nine men Morris” y español “Molino de nueve” y en árabe como qirq. En realidad es toda una familia de juegos “Tres en línea” que pueden ser jugados con 4, 6, 9 11 y 12 piezas cada jugador, variando únicamente el tamaño del tablero.
El juego se propagó por toda Asia llegando incluso a China en el año 500 d.C e igualmente por Europa y África aunque de forma más tardía. Los conquistadores españoles lo llevaron a América lo cual completó su distribución por todo el mundo, tal y como se tiene hoy en día. 

En su versión más simple (segundo tablero en la columna de la izquierda) cada jugador dispone de 4 piezas para colocar y luego desplazar. Es el único de la familia Merels que se juega en las celdas. Esta sencilla versión dio origen al conocido juego de Tik Tak Tok, Noughts and Crosses o sencillamente “la vieja”. Al ser jugado con lápiz y papel no se llega a la etapa de desplazamiento y simplemente gana el primero en lograr la alineación.

El siguiente juego se le conoce como nueve hoyos (nine holes), es uno de los juegos más viejos y difundidos. Se juega sobre las líneas y el tablero comienza vacío, cada jugador dispone de 3 piezas que va colocando alternadamente en una intersección para luego comenzar los desplazamientos sobre las líneas hasta que alguno logra formar la línea de tres. Hay una versión con 4 piezas cada jugador en la cual se permiten desplazamiento mediante saltos sobre otras piezas.
Siguiendo en la escala de complejidad se dividen los juegos en dos grupos: pequeños merels y grandes merels (small y larger merels). En el primer grupo se juega con 3, 5 o 6 piezas y el tablero tiene dos recuadros inscritos, en el segundo se juega con 9, 11 y 12 piezas con tres cuadros inscritos entre sí e igualmente conectados mediante líneas ortogonales.
Por mucho, la versión más popular del juego es la que utiliza nueve piezas cada jugador y que es llamado “nine men Morris”.


El juego comienza con el tablero vacío y cada jugador por turnos coloca una pieza en una de las intersecciones. Si un jugador logra hacer una alineación de tres piezas, retira del tablero a una pieza del oponente. Una vez que todas las piezas han sido colocadas, en cada turno los jugadores desplazarán una de sus piezas a una intersección adyacente siguiendo siempre una línea, hasta lograr la alineación de tres de ellas y así retirar una pieza del oponente de cualquier punto, excepto aquellas que en ese momento estén formando parte de una alineación previamente hecha por el oponente.
En el diagrama de la derecha ya todas las piezas han ingresado al tablero y hasta ahora no ha habido ninguna captura, si es el turno de las blancas las mismas podrían desplazar la ficha de la derecha al punto inmediatamente superior para formar una línea de tres y sacar a una pieza negra del tablero. En ése caso lo conveniente sería sacar la negra que se encuentra en el cuadrado más interno ya que en su próximo turno podrá formar una línea de tres al bajarla a la intersección adyacente.
En algunas versiones de las reglas, se pueden desplazar las piezas a cualquier lugar una vez que solo quedan tres y en otras se incorporan líneas diagonales aun cuando sobre éstas no se puede hacer la alineación. Ambas variantes hacen perder la esencia original del juego. En el libro de Alfonso X se presenta una versión que utiliza dados para incorporar las fichas al tablero. 




1 comentario:

  1. Muchas gracias por compartir la historia y el modo de jugarlo. Dar a conocer esta información, nos permite seguir jugándolo.

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